Usuarios y trabajadoras del centro trujillano / JSP

Alzhei-Cáceres mantiene su centro en la ciudad tras diez años

Ofrece un servicio especializado en demencias a través de terapia ocupacional y estimulación cognitiva

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

«Ofrecemos un tratamiento, con el fin de mantener al enfermo con todas sus capacidades el mayor tiempo posible». Esa labor se lleva a cabo mediante estimulación cognitiva y terapia ocupacional. De este modo, la coordinadora de la Asociación Alzhei-Cáceres, Marisa Hernández, resume el trabajo que hace esta entidad en la ciudad trujillana, gracias a su centro, llamado 'Club de la Memoria Trujillo'. Está situado en las instalaciones cedidas por el Consistorio, junto a Cruz Roja.

Hernández recuerda que este servicio especializado en demencias se puso en marcha en la ciudad hace casi diez años, por la demanda existente y con la intención de acercar este recurso estrella a las zonas rurales. En la actualidad, tras mucho esfuerzo, se sigue manteniendo, aunque no siempre sea conocido en el municipio.

La directora del centro es la psicóloga Carmen Calleja. Recuerda que se ofrece un servicio de diez de la mañana a una de la tarde. Esta responsable resalta que lo primero que se hace es individualizar los tratamientos, ya que los perfiles de los usuarios son muy variados. A partir de ahí, se llevan a cabo diferentes terapias. Entre otros aspectos, se hacen actividades vinculadas con la vida diaria, el manejo del dinero, la higiene, así como temas relacionados con el teléfono móvil, entre otras cuestiones.

Todo ello va unido a la estimulación cognitiva, a través de propuestas grupales y con diferentes dinámicas. De este modo, se trabaja, por ejemplo, la memoria y el lenguaje. «Todo depende de cada persona, porque tenemos usuarios desde 58 años hasta 90», apunta Calleja. No faltan actividades lúdicas.

La responsable asegura que estas personas, que están en una fase inicial o moderada de su enfermedad, suelen estar muy motivadas. «Se lo pasaban bien, que es una de las cosas que primamos». Además, amplían su red de apoyo.

Junto a esa labor con los usuarios, se trabaja con las familias. Ejemplo de ello son los talleres. «Esa labor también es importante», recalca. Así, se pueden dar pautas de cómo actuar ante determinados casos o cómo estimularlos en casa. También se escuchan los diferentes problemas para intentarlos solucionar.

Este servicio está abierto a las personas que lo necesiten, bien de Trujillo, bien de la comarca. Se puede acceder de forma privada, con un informe del especialista médico. Para ello, hay que pagar una cuota para poder cubrir el servicio. «Tenemos precios simbólicos, para que todos puedan acceder», remarca la coordinadora, quien incide en que el objetivo no es obtener beneficios. Además, insiste en que el dinero se reinvierte en la asociación. También se puede entrar mediante la ley de Dependencia.