La alcaldesa busca negociar las cuentas con una oposición cada vez más alejada del Gobierno
Mientras Inés Rubio busca el acuerdo, algunos partidos ya han mostrado su postura de rechazo al presupuesto
Una de las cuestiones que tiene pendiente la alcaldesa, Inés Rubio, es aprobar el presupuesto municipal para este ejercicio, un hecho que no va a tener fácil, ya que su grupo municipal, el PP, no tiene mayoría en el Ayuntamiento y la oposición cada vez está más alejada del equipo de Gobierno. A pesar de ello, ya ha dejado claro que su intención es negociar y llegar a acuerdos. Por este motivo, todavía estas cuentas no han llegado a la sesión plenaria. «Sería una incumplidora de esa negociación sin que nadie haya hecho ninguna propuesta, traer los presupuestos», afirmó en la última sesión plenaria.
Rubio también dijo en ese pleno que había entregado el 6 de febrero el borrador de los presupuestos a todos los grupos de la oposición. Insiste en que está abierta a que se puedan hacer ajustes en cada una de las partidas. Asimismo, recalca que no sacar estas cuentas adelante no perjudica ni al equipo de Gobierno ni al Partido Popular, sino a la ciudadanía trujillana. Por ahora, el presupuesto está prorrogado de 2025. Lo que sí parece claro es que esas negociaciones no van a ser fáciles.
Oposición
El PSOE ya ha mantenido alguna conversación con la alcaldesa para tratar este asunto. La secretaria general de la agrupación socialista local, Manuela Ortega, explica que la intención de los dirigentes del PSOE era haberse reunido en un sitio municipal, como los bajos del Ayuntamiento, una tarde, para estudiar estas cuentas. Recuerda que los ediles trabajan por la mañana y ya no tienen sede. Su sorpresa fue que les llegó una comunicación indicando que el Ayuntamiento les tenía que cobrar una tasa de 40 euros ese uso. Ante este hecho, no celebraron la reunión. Ahora están pendientes de un recurso presentado para que se les dé una respuesta. Ortega considera que tienen derecho a utilizar este tipo de espacios como concejales del Ayuntamiento. Optaron por este lugar al ser por la tarde y estar el Ayuntamiento cerrado para utilizar su despacho. El PSOE ya votó en contra de las cuentas de 2025, al haber perdido la confianza en la mandataria trujillana.
El Partido Popular sacó las cuentas municipales en el anterior ejercicio económico gracias a la abstención de Unidas por Trujillo. En esta ocasión, la concejala de esta coalición, Ana Iglesias, lo tiene claro: «ni negociamos ni aprobamos». Asegura que todavía no se han cumplido los acuerdos a los que se llegó, como vivienda pública e intervención integral en parques y jardines. Lamenta que no se pueda negociar este año en cuestiones básicas como la ley de dependencia, la apertura del centro de día y la residencia de mayores. Sin embargo, «toca volver a luchar por los derechos sencillos». Insiste en que el actual Gobierno ni cumple ni ejecuta.
Iglesias apunta que la alcaldesa va a tener que aprender a gobernar a través de modificaciones presupuestarias puntuales que, igualmente, deberá negociar. Asimismo, insiste en que su formación no está gobernando. «Quien tiene la última palabra de ejecución de cualquier cosa que se apruebe es la alcaldesa».
El concejal no adscrito, Juan Manuel Mariscal, también ha dejado clara su postura al equipo de Gobierno. Demanda que se bajen el sueldo los tres concejales liberados a 4.500 euros brutos más las pagas, «que se lo repartan como lo estimen oportuno». También pide el cese del jefe de la Policía Local. Si no se cumplen estas premisas, no se sentará a hablar del presupuesto.