El alcalde detalla la deuda municipal con los bancos y la de proveedores

Concejales del PP y PSOE, tras el pleno /JSP
Concejales del PP y PSOE, tras el pleno / JSP

A corto plazo el Consistorio debe 1,7 millones de euros y espera un ingreso de 1,3 millones de euros

Javier Sánchez Pablos
JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

La sesión plenaria celebrada ayer no solo sirvió para dar el visto bueno a las cuentas de 2017, con los votos a favor del PP y con la oposición del PSOE e IU. El alcalde, Alberto Casero, también aprovechó este pleno para dar datos sobre la situación económica del Ayuntamiento.

Afirmó que la tasa de endeudamiento es baja, con una deuda financiera pequeña. Recordó que el Consistorio se acogió en 2012 al primer plan de pago a proveedores con casi 1,6 millones de euros, de los que se tiene amortizado gran parte. En 2013, se adhirió a un segundo plan por valor de 700.000 euros, que se abonó con las participaciones de los tributos del Estado de ese año.

Además, queda por pagar algo más de 200.000 euros de un crédito que asumieron gobiernos anteriores. Junto a esos préstamos, se tiene una hipoteca por la compra de la iglesia de la Preciosa Sangre. Todo ello se une a 50.000 euros de un crédito a interés cero para las farolas del paseo de San Lázaro.

A empresas

La deuda a corto plazo asciende a 1,7 millones de euros. De ese dinero, algo más de 400.000 se deben a la empresa que gestionaba anteriormente el servicio de recogida de basura, FCC, y 387.000 a la nueva empresa adjudicativa de este servicio. El resto de cuantía es deuda de pequeños y medianos proveedores. El alcalde matiza que se espera un ingreso cercano de 1.300.000 euros, que se destinará a esos pagos para las empresas.

El primer edil insistió una vez más en que uno de los problemas del Consistorio es la liquidez mensual que «provoca ese tapón de pago a proveedores». A pesar de ello, recordó «el esfuerzo sustantivo que se ha hecho para que, en los momentos más difíciles, nadie se quedara sin la oportunidad de trabajar».

Casero reiteró, además, que se tiene un presupuesto encorsetado, ya que más del 80 por ciento se destina a las partidas de personal y gasto corrientes. No obstante, se han mantenido las inversiones y los servicios, a pesar de ser deficitarios. Con todo ello, la deuda por habitante en 2017 a corto plazo es de 195 euros, añadió.

Presupuesto mejorable

El portavoz socialista, Fernando Acero, reconoció que, con la cuenta general de 2017, se demuestra que no se ha realizado un presupuesto de la mejor manera posible. En este sentido, reflejó algunas cantidades que indican que se ha recaudado mucho menos de lo previsto inicialmente, como el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras, multas y sanciones y venta de fincas rústicas, entre otras partidas.

A pesar de esas cifras, hizo hincapié en que el Ayuntamiento realice un esfuerzo por abonar las facturas a los pequeños autónomos. «Cuando se le atrasa una factura seis meses, se pasa mal», dijo. Acero también reconoció que con el presupuesto existente, queda poco margen de maniobra para mejorar la vida a los ciudadanos.

El concejal de Izquierda Unida, Joaquín Paredes, manifestó que el nivel de endeudamiento de la ciudad no es malo. No obstante expuso que el Ayuntamiento tiene una deuda por habitante de 640 euros, contabilizando tanto la deuda a largo como la de corto plazo. También puso de manifiesto que el Consistorio tarda en pagar a los proveedores una media de 182,71 días. Frente a ese dato, el Ayuntamiento tarda en cobrar lo que le deben por diversos conceptos casi 700 días, apuntó Paredes. Ante ese dato, cree que el Organismo Autónomo de Recaudación no está funcionando bien.

Los portavoces de la oposición, asimismo, destacaron variaciones en partidas como protocolo, iluminación y actividades culturales. Por ello, pidieron un presupuesto que se ajuste a la realidad de la población atendiendo sus necesidades.