El Archivo Histórico quiere recuperar los periódicos locales desde finales del siglo XIX

El proceso de digitalización ha comenzado por La Opinión

Julio Bravo y Guillermo Díaz, con un ejemplar de La Opinión. JSP
PEDIRÁ COLABORACIÓN CIUDADANA

La ciudad trujillana ha contado con cerca de una veintena de cabeceras o periódicos locales. El primero nació en 1884 y duró hasta 1886. Se trataba de 'Mi lagarero y yo', según se detalla en un estudio de Francisco Fernández Serrano facilitado por el Archivo Histórico Municipal. En aquella época, también nació El Liberal (1884-1885). En este último caso, todos sus números se encuentran custodiados en el Ayuntamiento. Hubo otros nombres como 'La razón', 'El Liberal', el 'Eco de Trujillo' y 'La muralla'.

Debido a la importancia que siempre ha tenido la prensa local en la ciudad, el Archivo Histórico quiere recuperar las ediciones de todos esos periódicos. Esta labor ha comenzado por una de las cabeceras que tuvo un gran prestigio en el municipio. Además, fue la que más tiempo duró. Se trata de La Opinión, que nació en 1908 y aguantó hasta el año 1974.

La archivera municipal, María Luisa López, ya ha iniciado la digitalización de diversos ejemplares. El objetivo es la mejor conservación de los distintos números que posee el Consistorio. En la actualidad, hay periódicos de La Opinión desde 1941 a 1959. Además, gracias a la colaboración del vecino Manuel Corrales, se van a poder recuperar otros ejemplares desde 1928 a 1940. El concejal delegado de Cultura, Julio Bravo, destaca que, con esta labor, se garantiza que este material se perpetúe y pueda ser consultado por estudiosos o curiosos de dentro y fuera del municipio. «Todo ese material es una fuente de conocimiento», señala.

Esa labor se puede llevar a cabo gracias al Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas (CETA-CIEMTA), que pone al servicio de Maria Luisa López su escáner profesional, necesario para llevar a cabo este tipo de proyectos. Ya, con esta tecnología, se escanearon fondos del archivo del siglo XIII hasta el XVI. «Sin la colaboración de esta entidad de una forma desinteresada, sería imposible iniciar ahora esta tarea», añade el concejal. El director de este centro, Guillermo Díaz, confirma su compromiso con la ciudad. Confía en que los recursos informáticos sirvan para hacer trabajos que puedan llegar, de una u otra forma, a la población.

Julio Bravo confía en que este trabajo no solo se quede en La Opinión. Por ello, a principios de año, se abrirá una campaña ciudadana. El objetivo es que aquellas personas que tengan periódicos que se hayan editado en papel entre finales del siglo XIX y durante el XX lo cedan para que se pueda digitalizar. El fin último es mantenerlo y conservarlo para que no se pierda, añade el edil .

Archivo

Ni Bravo y Díaz se olvidan de continuar con la labor de escaneado de los fondos que hay actualmente en el Archivo Histórico. Una vez realizada la digitalización del publicaciones hasta el siglo XVI, el objetivo es continuar con el XVII. Sin embargo, se necesita contratar a una persona a tiempo completo o parcial para que asuma esta función, puesto que la archivera municipal no puede llevarla a cabo de una forma exclusiva. Por ello, ambos dirigentes señalan que se buscarán vías de financiación, como subvenciones, para que esa labor de escaneado no pare.

Otro de los proyectos en los que está inmersa María Luisa López es en la realización de un archivo fotográfico de la ciudad. «Ya se han puesto numeroso vecinos en contacto para interesarse por la iniciativa», explica López. Recuerda que en la actualidad, se tienen instantáneas cedidas por distintos vecinos. Uno de los legados mayores ha sido entregado por María Teresa Pérez Zubizarreta, con más de 5.000 fotos. Las hay de todo tipo. Muchas de ellas están realizadas desde su balcón ubicado en plena plaza Mayor. La más antigua está fechadas entre 1860 y 1870. La intención es que siga aumentando.

Para ello, se quiere contar con la colaboración desinteresada de los ciudadanos. La intención es que la dejen prestada en el Archivo Histórico para que se digitalice. Seguidamente, se devolverá. «Tenemos en nuestras casas fotos antiguas en las que pueden aparecer motivos de interés para todos como pueden ser celebraciones festivas, celebraciones familiares y acontecimientos de cualquier índole. De esta forma, a partir de la colaboración de todos, podemos crear un archivo fotográfico donde se rescaten las tradiciones y se vea la trasformación de nuestra ciudad», detallan fuentes municipales.