Los Coloquios destacan dos hechos de la historia de Trujillo

Manuel Rubio resalta trujillanos de Las Cortes de Cádiz y su hijo, Javier, en la Universidad de Salamanca

Manuel y Javier Rubio, padre e hijo en los Coloquios. JSP
CLAUSURA DE ESTA PROPUESTA CULTURAL

El conventual de La Coria, sede de la Fundación Xavier de Salas, acogerá hoy las últimas comunicaciones de la XLI edición de los Coloquios Históricos de Extremadura. Desde el pasado martes hasta esta mediodía, se habrán expuesto 31 trabajos relacionados con la historia de la región.

Dos ellos destacan por hacer referencia a hechos relacionados con la ciudad trujillana. Aunque las temáticas son diferentes, estas investigaciones tienen aspectos comunes. El autor de una de ellas es el trujillano Manuel Rubio, uno de los coordinadores de esta actividad cultural. El otro investigador es su hijo, Javier Rubio. Con 24 años, es la primera vez que, de una forma individual, expone un estudio.

En su intervención, Rubio padre destacó la figura de trujillanos en el proceso constituyente de 1812. «Fueron unos perdedores, pero creo que también de los perdedores se hace la historia». Habló sobre Juan Capistrano Vargas Carvajal, un gran aficionado a la literatura. Como regidor de Trujillo, tuvo una gran dedicación a la sociedad de la ciudad. «Su labor fue encomiable». Rubio reconoce que tenía un gran prestigio en el municipio. Fue elegido diputado. Sin embargo, nunca llegó a Cádiz. Quizá, «los nervios le jugaron una mala pasada», indicó. Enfermó en Ayamonte. Se negó a comer y tuvo una enfermedad parecida a la anorexia. Al final murió de inanición, comentó Manuel Rubio.

Otro de los personajes importantes para este investigador fue Jacinto María Orellana Pizarro y Contreras, VIII marqués de la Conquista y regidor de la ciudad. Fue elegido diputado en 1810. Sin embargo, esta elección fue denegada por defectos de forma por la junta provincial. «Le tendieron una trampa».

Francisco Javier Rubio, Licenciado en Historia, con Máster en estudios Avanzados e Investigación en Historia, expuso un trabajo sobre 'los extremeños en la matrícula universitaria salmantina de finales del siglo XVI: la Tierra de Trujillo'. Mediante este estudio, que forma parte de sus tesis, destacó la 'nación' de Extremadura en el centro universitario salmantino. Recordó que engloba el contingente estudiantil de las diócesis de Badajoz, Coria y Plasencia «y los territorios de Nullius diócesis; esto es, bajo jurisdicción de las órdenes militares».

Javier Rubio indicó que los extremeños ocupaban cifras en torno al 10 por ciento de la matrícula total de la Universidad de Salamanca. Ocupaba el cuarto lugar en cuanto a procedencias de estudiantes matriculados. Sus estudios preferidos eran Cánones, Gramática y Artes. Este joven recordó que se requería que los futuros estudiantes supieran latín antes de entrar en la universidad. «No era algo que estuviera al alcance de todos».

En cuanto a los trujillanos, estudiaban lo mismo que el resto de sus paisanos. Trujillo era, junto a Cáceres y Plasencia, uno de los núcleos que más estudiantes enviaba de la región. Este estudioso detalló que ha encontrado la matrícula de Luis de Tapia Paredes, «ilustre trujillano que llegó a ocupar cargos importantes en la administración de la Monarquía Hispánica a principios del siglo XVII».

Terminadas las jornadas de trabajo, esta tarde, a partir de las seis, se entregarán los premios de de este año de los Coloquios Históricos de Extremadura.

Galardones

Se otorgará el trofeo especial, dotado con 1.000 euros. Irá destinado al mejor trabajo relacionado con la Constitución de 1812 y Extremadura. Otro de los galardones es que concede la Fundación Xavier de Salas a jóvenes investigadores. Esta edición cuenta con 600 euros, ya que el año pasado quedó desierto. La Fundación Obra Pía de los Pizarro premiará a la mejor ponencia sobre la historia de los Pizarro y su participación en el descubrimiento, conquista y colonización en América. Todo ello se completará con el premio centro de profesores y recursos de Trujillo. Reconocerá el mejor trabajo sobre la historia de la educación. El premio de estos dos últimos galardones es de 300 euros cada uno.